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miércoles, 29 de abril de 2015

Yo me bajo en la próxima, y usted?: yo?... un poco antes del final

Esta es una de las películas habituales de los videoclubs  en el preludio de su declive, que hasta hoy no me había decidido a ver, a pesar de haber estado tentado en innumerables ocasiones

No me llamaba demasiado la atención la relación de  estos personajes, posiblemente sea cierto que no es del todo fácil empatizar con ellos , especialmente desde la juventud, pero hay que reconocer que esta adaptación de la obra de teatro de Adolfo Marsillach , consigue ofrecer lo que es prácticamente una obra de teatro pero con la magia que ofrece el cine gracias al montaje

Ese es posiblemente el mayor valor de una película en la que las transiciones entre escenas están cuidadas de forma impecable y los papeles protagonistas interpretados por dos grandes como José Sacristán y Concha Velasco

Por desgracia llega a volverse repetitiva ,un pelín monótona e incluso bordea la pretenciosidad, porque lo que en el Teatro funciona realmente bien, puede llegar resultar innecesario en el cine, pero a pesar de todo,la  película dirigida por Sacristán no llegar a ser de lo peor de aquellos años en los que nos llegaron multitud de chapuzas nacionales

Nota pelicacómetro: 4/10

 video 

Yo me bajo en la próxima, ¿y usted?
Año1992 Duración98 min.
País España
Director José Sacristán
Guión Adolfo Marsillach (Obra: Adolfo Marsillach)
Música Mariano Díaz
Fotografía Juan Amorós
Reparto Concha VelascoJosé SacristánTina SáinzAna ÁlvarezJuan Jesús Valverde,María IsbertIsabel Prinz
Productora Sogepaq
Género Comedia

Sinopsis: El reencuentro de una pareja divorciada en una boda les sirve de pretexto para volver al pasado. Concha, empleada de una agencia de publicidad, descubre, al salir del trabajo, que la grúa se ha llevado su coche, en el que pensaba ir a la boda de la hija de su jefe. Por otra parte, la venganza de una empleada también deja sin coche a Pepe, ejecutivo de una empresa de alimentación, que también lo necesitaba para ir a la boda del hijo de su jefe. Cuando ambos se encuentran, despues de 17 años de separación, en la dichosa boda, su sorpresa es mayúscula. Obligados a compartir vehículo con unos alemanes que se ofrecen para llevarlos al ágape nupcial, las pocas palabras que cruzan no son precisamente amables. Sin embargo, en la radio comienza a sonar la canción "Tu vida y mi vida", una melodía que les trae un sinfín de recuerdos

Pelicacómetro, cinefagia pura y dura


Pelicacómetro, cinefagia pura y dura

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