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martes, 17 de marzo de 2015

El apolítico : y no era de las peores

Sin embargo esta película dirigida por Mariano Ozores en 1977, ha pasado siempre muy desapercibida y solamente unos pocos la conocen a día de hoy, pero sinceramente no es tan mala como para resultar desconocida

Su argumento parte de algo que ya habíamos visto y vimos varias veces más, en películas que parecían ser "la misma" rodadas por diferentes directores, pero con un reparto que consigue sustentar su endeble historia, muy similar a la que vimos en Un Rolls para Hipólito, por ejemplo

José Luis López Vázquez, Carmen Sevilla ,Emma Cohen, Antonio Ozores, Ricardo Merino ,Rafaela Aparicio ,Alfonso del Real y compañía, consiguen aportar los tonos serios y de humor necesarios para permitir un agradable visionado de algo que tiene un pequeño regusto a manipulación

Técnicamente justita y de iluminación anda escasa...

A pesar de su escasa fama suele ser emitida con cierta frecuencia en alguno de los canales de cine español, por lo que si no tenéis otra cosa mejor que hacer y os gusta este género... os puede entretener

Nota pelicacómetro: 4/10

El apolítico
Año1977 Duración94 min.
País España
Director Mariano Ozores
Guión Mariano Ozores
Música Gregorio García Segura
Fotografía Vicente Minaya
Reparto Carmen SevillaJosé Luis López VázquezEmma CohenAntonio OzoresAlfonso del RealRafaela AparicioRicardo MerinoDavid RochaAlfredo MayoClara Urbina,Ricardo TundidorCarmen Platero
Productora Abadía Films / Plata Films S.A.
Género Comedia

Sinopsis: Enrique Tolosa es un jefe de administración de una pequeña empresa en la que trabajan 50 obreros. No se ha metido nunca en política, se ha hecho a sí mismo, se ha situado profesionalmente y ha creado una familia sin que nadie le haya pedido opinión sobre cómo habría de ser el destino de su país. La historia comienza cuando por primera vez se le pide que dé su voto en las urnas para la elección de partidos políticos. Enrique no piensa votar, porque no sabe a quien votar. Su casa, su familia, sus hijos son para él un coto cerrado que guarda celosamente y que supone que nadie ha intentado nunca perturbar. Con la decisión de votar se le plantea la duda y decide investigar por su cuenta para saber cuál de las tendencias políticas que se manejan como posibles, es la que más le va a su temperamento.


Pelicacómetro, cinefagia pura y dura

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