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martes, 11 de noviembre de 2014

Un vampiro para dos: entrañable y a ratos tronchante

La verdad es que no hace demasiados años que descubrí está pequeña joya dirigida por Pedro Lazaga en 1965, y que se trata de una simpática película de vampiros que a pesar de estar supuestamente ambientada en Alemania ,resulta bastante "cañí"

La principal razón para que la película resulte entrañable y disfrutable, es sin duda su reparto, con Fernando Fernán Gómez haciendo de Drácula y la inolvidable pareja que formaban Gracita Morales y José Luis López Vázquez, que consiguen que nos riamos incluso cuando la cosa tiene poquita gracia

Me gusta mucho el arranque de la película y la forma en la que se va desarrollando hasta llegar a su último tercio, puesto que en su desenlace es donde verdaderamente flojea , estropeandose un poquito

Entre el reparto principal podemos ver a dos secundarios de lujo que acompañan sensacionalmente a nuestros "monstruos", Trini Alonso y Goyo Lebrero

Técnicamente lo intenta, aunque de manera algo torpe ,ya que compagina planos secuencia trabajados , con pequeñas chapuzas como "el sedal" del vampiro

Como digo, si no fuese por su final la película podría haberse convertido en una de las grandes de nuestro cine, sin embargo llega a un nivel de absurdo y locura tal ,que puede causar histeria por contagio, pero se disfruta

Pedro Lazaga iba comenzando con sus mensajes subliminales a favor de nuestro país... Serían "voluntarios"?

Merece ser rescatada , nunca se habla de ella

Nota pelicacómetro: 6/10

 tráiler 

Un vampiro para dos
Año1965 Duración85 min.
País España
Director Pedro Lazaga
Guión José María Palacio, Pedro Lazaga
Música Antón García Abril
Fotografía Eloy Mella (B&W)
Reparto Fernando Fernán-GomezGracita MoralesJosé Luís Lopez VazquezTrini Alonso,Goyo Lebrero
Productora Belmar P.C.
Género ComediaFantástico | Vampiros

Sinopsis: Pablo y Luisita, un joven matrimonio, trabajan en el metro de Madrid. Sus horarios no les permite verse por lo que se marchan a Alemania en busca de otro empleo. El único que logran encontrar es como criados en casa del barón de Rossenthal, más conocido como el vampiro de Düsseldorf. Tras unos días de aclimatación, la hermana del barón cree que ha llegado el momento de chuparles la sangre a los españoles pero no contaban con que, como buenos españoles, su afición al ajo les ayudará a pararles los colmillos a los ávidos bebedores de sangre.


Pelicacómetro, cinefagia pura y dura

1 comentario:

  1. Mi abuelo allí, como director de fotografia.
    Entrañable peli

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