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martes, 18 de noviembre de 2014

Semilla de maldad: llegó a crear un subgenero





A pesar de haber conseguido que muchísimas películas hayan conseguido convertirse en grandes exitos gracias a haber bebido de ella, Semilla de maldad no ha estado nunca todo lo reconocida que debería, pero sin haberla visto hasta hoy, la he disfrutado bastante a pesar de defectos evidentes por el paso del tiempo

Para empezar tenemos una buena historia, especialmente si tenemos en cuenta que esto aún no se había visto ya montones de veces, además, el ritmo es muy bueno y tenemos unos actores conmo Glenn Ford y Sidney Poitier, que consiguen llenar la pantalla, aunque  también tenemos de vez en cuando a Anne Francis

La dirección de Richard Brooks está bastante marcada en muchos momentos y tenemos una fotografía muy disfrutable, los pocos empleos de maquillaje también consiguen resolverse con mucha solvencia, por otro lado, la música no es demasiada,pero toda la que suena es sensacional

Evidentemente también tiene cosas negativas y no voy a hablar de un cierto grado de ¨candidez¨debido a la diferencia social de hace 60 años, aunque sea algo que echa para atrás a determinadas personas, sin embargo, hay unos saltos demasiado acusados y repentinos en las actitudes de varios personajes,  que restan verosimilitud a un guión bastante aceptable, además , su montaje, muy moderno y destacable para sus tiempos, hace que veamos un montonazo de fallos de raccord

No es una joya, pero se mantiene muy fresca, mucho más que ¨taquillazos escolares¨posteriores

Nota pelicacómetro: 7/10




Título original
The Blackboard Jungle
Año
1955
Duración
101 min.
País
 Estados Unidos
Director
Richard Brooks
Guión
Richard Brooks (Novela: Evan Hunter)
Música
Varios
Fotografía
Russell Harlan (B&W)
Reparto
Glenn Ford, Sidney Poitier, Anne Francis, Vic Morrow, Louis Calhern, Richard Kiley, Maggie Hayes
Productora
MGM
Género
Drama | Enseñanza. Colegios & Universidad
Sinopsis
Un soldado veterano acepta un empleo como profesor en un conflictivo colegio público. Enseguida comprende que no será tarea fácil ganarse el respeto de los alumnos, algunos de los cuales son delincuentes en potencia. A pesar de que el ambiente es poco propicio, está decidido a trabajar duro para hacer de sus alumnos hombres de provecho

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